Metodo SuzukiLas investigaciones de Howard Gardner demuestran que la característica más notable del cerebro es su plasticidad, la capacidad de desarrollar unas partes u otras y de asignarles distintas funciones.

La clave del aprendizaje es la estimulación sensorial, emocional y cognitiva, de ahí la necesidad de que nuestros alumnos desarrollen su inteligencia musical.

El método Suzuki se suma a todas las actividades musicales que el colegio utiliza para potenciar la inteligencia musical de nuestros alumnos y se basa en la idea de aprender la música del mismo modo que se aprende la LENGUA MATERNA.

El Dr. Suzuki observó que los niños aprenden a hablar su propia lengua, incluso reproduciendo los acentos locales con gran exactitud, para lo que se necesita una gran capacidad auditiva.

Los niños están envueltos por los sonidos del idioma de su madre desde antes de su nacimiento, lo que le llevó a pensar que si los niños estuvieran rodeados de sonidos musicales, podrían desarrollar una habilidad tan extraordinaria en la música como la que desarrollan en el lenguaje. No es solamente un método de educación, sino también una filosofía fundada en el respeto al niño como persona y en el concepto de que la habilidad no se hereda sino que se aprende y se desarrolla, es decir, EDUCACIÓN DEL TALENTO, ya que el talento no es algo que está presente o no en un niño, sino que es algo que se educa y se desarrolla.

Una implicación de la idea de la LENGUA MATERNA es que el ritmo de avance viene dictado por el niño y no por la edad u otros factores. Si en este terreno el niño es respetado y alentado, no forzado, saldrá con una personalidad más equilibrada, y con la habilidad musical desarrollada. Una de las ventajas de este método es el desarrollo de la capacidad de retener fácilmente, además de la repercusión clara en cuanto a la mejora de su trabajo y aprovechamiento escolar. A través del método Suzuki estimulamos en los niños la atención, la concentración, la disciplina y el trabajo cooperativo.